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Cortes de pelo para perros con tijeras: qué tipos utilizar

cortes de pelo para perros con tijeras
Actualizado: 09/09/2026
Tabla de contenidos

Los cortes de pelo para perros con tijeras requieren algo más que dominar una única herramienta. En peluquería canina profesional, cada tijera permite trabajar el manto de una forma diferente y conseguir distintos niveles de precisión, volumen, definición o naturalidad.

La elección dependerá del tipo de pelo, de la zona del perro que se esté trabajando y del acabado que se quiera conseguir. Por eso, en un mismo corte es habitual combinar tijeras rectas, curvas, de esculpir y chunkers, además de modelos de menor tamaño para las zonas que requieren mayor precisión.

Conocer las características de cada una permite trabajar de una forma más controlada, respetar mejor la textura del manto y conseguir resultados más equilibrados.

Las tijeras que marcan la diferencia en un buen corte canino

No todas las tijeras para perros cortan de la misma manera. Algunas están pensadas para crear líneas muy definidas, mientras que otras permiten construir formas redondeadas, retirar volumen o suavizar las marcas que pueden aparecer durante el corte.

Elegir correctamente la herramienta también ayuda a trabajar con mayor comodidad y precisión. Una tijera adecuada permite realizar el movimiento sin forzar la mano o la muñeca y facilita el control sobre el pelo, algo especialmente importante durante jornadas de trabajo prolongadas.

Entre las herramientas más utilizadas encontramos las tijeras rectas, curvas, de esculpir y chunkers. Cada una cumple una función concreta y puede utilizarse tanto de forma independiente como en combinación con otras. Para quienes necesitan disponer de varias opciones para diferentes fases del trabajo, los sets de peluquería canina pueden reunir distintos tipos y tamaños de tijeras en un mismo equipo.

Tijeras rectas y curvas: precisión, líneas y formas

La tijera recta es una de las herramientas básicas en cualquier peluquería canina. Sus dos hojas lisas y rectas producen un corte uniforme y definido, por lo que resulta especialmente útil cuando se busca precisión.

Se utiliza habitualmente para:

  • marcar líneas rectas
  • igualar largos
  • trabajar faldones
  • perfilar patas
  • definir contornos
  • recortar zonas amplias
  • realizar determinados acabados

Por ejemplo, puede emplearse para corregir los mechones que sobresalen de una pata o para definir la línea inferior del cuerpo. Sin embargo, precisamente porque genera un corte muy limpio, cualquier irregularidad puede resultar más visible. En determinados mantos puede ser necesario completar posteriormente el trabajo con una tijera que suavice el acabado. La tijera curva, por su parte, incorpora unas hojas arqueadas que permiten seguir con mayor facilidad los contornos naturales del cuerpo del perro.

Es especialmente útil para crear formas redondeadas en zonas como la cabeza, las patas, los pies, el pecho o las orejas. También se utiliza con frecuencia en cortes comerciales de estilo teddy o asiático y en razas como el Caniche, el Bichón Maltés o el Bichón Frisé.

En una cabeza redondeada, por ejemplo, la curvatura de la tijera facilita acompañar la forma circular y construir una silueta uniforme. Existen además diferentes tipos de curvatura y modelos que pueden emplearse en distintas posiciones para adaptarse mejor al ángulo de trabajo sin forzar la muñeca.

Tijeras de esculpir y chunkers: volumen y acabados naturales

Las tijeras de esculpir están diseñadas para modelar el manto sin producir líneas tan marcadas como una tijera lisa. Por eso son especialmente útiles durante la fase final del corte.

Permiten suavizar transiciones, disimular marcas de tijera, unir zonas con diferentes largos e integrar áreas trabajadas con máquina y tijera. También son muy prácticas para realizar pequeñas correcciones y conseguir un resultado visualmente más natural.

Por ejemplo, si después de perfilar una pata con una tijera recta aparece una línea demasiado marcada, la tijera de esculpir permite ir suavizándola progresivamente hasta integrarla con el resto del manto.

Las chunkers se reconocen por sus dientes más anchos y separados. Eliminan una cantidad considerable de pelo en cada movimiento, pero permiten mantener un acabado más suave que el que se conseguiría trabajando únicamente con una tijera completamente lisa.

Son especialmente útiles para:

  • trabajar mantos densos
  • modelar grandes volúmenes
  • construir formas
  • redondear patas y cabezas
  • agilizar determinados trabajos a tijera
  • suavizar el manto sin eliminar excesivamente su estructura

En una pata con mucho volumen, por ejemplo, una chunker puede ayudar a construir progresivamente la forma evitando las marcas que podrían aparecer con una tijera recta.

Tanto en las tijeras de esculpir como en las chunkers es importante valorar aspectos como el número de dientes, la separación entre ellos, el porcentaje aproximado de vaciado y el tipo de filo.

Qué tijera elegir según el corte y la zona del perro

La elección de la tijera depende en gran medida del trabajo que se quiera realizar. Para marcar líneas o igualar largos suele emplearse una tijera recta, mientras que las formas redondeadas se trabajan con mayor facilidad utilizando tijeras curvas.

Las tijeras de esculpir permiten suavizar marcas y conectar diferentes largos, mientras que las chunkers resultan especialmente interesantes cuando existe mucho volumen de pelo y se necesita modelarlo de una manera más rápida y progresiva.

La zona del perro también condiciona la herramienta más adecuada:

  • Cabeza: las tijeras curvas ayudan a construir formas redondeadas, mientras que las chunkers o las tijeras de esculpir permiten perfeccionar el volumen y las transiciones.
  • Hocico: suelen utilizarse tijeras pequeñas rectas o curvas, además de modelos de esculpir o chunkers híbridas de tamaño reducido. Al tratarse de una zona delicada, el control debe primar siempre sobre la velocidad.
  • Orejas: una tijera recta permite conseguir líneas más definidas, mientras que una curva facilita la creación de contornos redondeados.
  • Patas: es habitual combinar tijeras rectas para establecer líneas, curvas para construir la forma, chunkers para controlar el volumen y tijeras de esculpir para suavizar el acabado.
  • Pies: la tijera curva permite seguir progresivamente el contorno y conseguir el característico pie redondo.
  • Cuerpo: cuando se trabaja completamente a tijera, pueden combinarse rectas para establecer largos, curvas para seguir zonas anatómicas redondeadas, chunkers para modelar mantos densos y tijeras de esculpir para integrar y finalizar el corte.

En los cortes con patas cilíndricas o de estilo asiático, las tijeras curvas y las chunkers suelen tener un papel especialmente importante por su capacidad para construir volumen y formas redondeadas.

El tipo de pelo también condiciona la elección

El mismo tipo de tijera no produce exactamente el mismo resultado sobre todos los mantos. La densidad, la textura y la caída del pelo determinan cómo responde este al corte y qué herramientas permiten controlarlo mejor.

Por eso, antes de iniciar cualquier trabajo conviene observar las características del manto, prepararlo correctamente con los peines para perros adecuados y decidir qué combinación de tijeras puede ofrecer un resultado más preciso y natural.

Pelo fino, rizado, liso o denso: qué funciona mejor en cada caso

En el pelo fino es importante evitar líneas excesivamente visibles. Las tijeras de esculpir con un mayor número de dientes pueden facilitar transiciones más progresivas y naturales.

El pelo rizado, como el del Caniche o el Bichón Frisé, permite trabajar muy bien con tijeras rectas, curvas y chunkers. Para conseguir un resultado preciso es fundamental preparar previamente el manto mediante un correcto baño, secado y estirado.

En los mantos muy densos, las chunkers y determinadas tijeras de esculpir con menor número de dientes permiten retirar volumen y agilizar el trabajo antes de realizar el acabado definitivo.

En el pelo liso, por el contrario, las líneas producidas por la tijera pueden resultar especialmente visibles. En estos casos, una tijera de esculpir ayuda a integrar el corte y conseguir un acabado menos rígido o artificial.

Cómo combinar distintas tijeras en un mismo corte

Uno de los errores más habituales al comenzar en peluquería canina es buscar una única tijera que permita realizar todo el corte. En la práctica profesional, lo habitual es utilizar diferentes herramientas a medida que avanza el trabajo.

Cada una interviene en una fase distinta: una puede utilizarse para construir la forma inicial, otra para retirar volumen y una tercera para suavizar y perfeccionar el acabado.

En una cabeza redondeada, por ejemplo, se podría seguir esta secuencia:

  • Tijera curva: para construir la forma general.
  • Chunker: para retirar irregularidades y modelar el volumen.
  • Tijera de esculpir: para suavizar pequeñas marcas y mejorar las transiciones.
  • Tijera pequeña: para trabajar los detalles y las zonas que requieren mayor precisión.

La combinación dependerá siempre del manto, del estilo de corte y del resultado que se quiera obtener. No existe una secuencia única válida para todos los perros.

Qué tener en cuenta al elegir unas tijeras de peluquería canina

Además de escoger el tipo de tijera adecuado, es importante valorar la calidad y las características de la herramienta. Los principales aspectos que conviene tener en cuenta son:

  • Ergonomía: la tijera debe adaptarse correctamente a la mano y permitir trabajar sin generar tensiones innecesarias. Un peluquero canino puede realizar cientos de movimientos durante una jornada, por lo que la comodidad resulta fundamental.
  • Filo: debe cortar el pelo de manera limpia, evitando empujarlo, doblarlo o engancharlo. Un buen filo permite trabajar con mayor precisión y ayuda a respetar la cutícula del pelo sin desgarrarla.
  • Tamaño: la longitud de la tijera debe adaptarse al tipo de trabajo, a la zona que se va a cortar y al tamaño del perro. Los modelos pequeños ofrecen más control en zonas de precisión, mientras que los de mayor longitud facilitan el trabajo sobre superficies amplias.
  • Dentado y porcentaje de vaciado: en las tijeras de esculpir y chunkers es importante fijarse en el número de dientes, su separación y la cantidad aproximada de pelo que eliminan en cada movimiento.

No siempre una tijera más grande o con mayor capacidad de corte será la opción más adecuada. La herramienta debe elegirse en función de la técnica y del resultado que se busca en cada zona. Además de la tijera, determinados accesorios de peluquería canina pueden facilitar la preparación, organización y desarrollo del trabajo diario.

Técnica, herramienta y control, las claves de un buen acabado

Conseguir buenos cortes de pelo para perros con tijeras no depende únicamente de utilizar una herramienta de calidad. El resultado surge de combinar correctamente la tijera, la técnica y el conocimiento del manto.

Una tijera recta puede definir una línea, una curva puede construir una forma, una chunker puede controlar el volumen y una tijera de esculpir puede perfeccionar la transición entre diferentes zonas. Saber cuándo utilizar cada una es lo que permite conseguir un acabado equilibrado. La elección debe adaptarse siempre al tipo de pelo, la anatomía del perro, la zona que se está trabajando y el estilo de corte.

Además, cualquier trabajo a tijera requiere especial precaución alrededor de ojos, labios, orejas, almohadillas, pliegues y otras zonas sensibles. El control de la herramienta, la posición correcta del perro y una formación práctica adecuada son tan importantes como disponer de unas buenas tijeras de peluquería canina.

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